lunes, 26 de diciembre de 2016

RELACIONES PELIGROSAS

Reyes-de-Holanda


Máxima, Joe y Donald


El diario La Nación anuncia que los Macri y los reyes de Holanda coincidirán en Villa La Angostura este fin de año. Cabe recordar quiénes son los reyes de Holanda y no dejarse embelesar con las plumas en la cabeza. Porque además de ser jefes de estado de los Países Bajos, son los accionistas mayoritarios de la compañía energética Shell, tal vez la más castigada corporación energética en los tribunales internacionales por violación de derechos humanos. 

En nuestro país, la estrategia agresiva de la compañía tiene un aditamento. El principal responsable de la cartera de energía, antagonista abierto de las políticas energéticas estatales de la administración, denunciado en su momento por varias acciones ilegales en el mercado financiero (aunque sobreseído poco después de la asunción de Macri a la presidencia en un caso que involucraba al Deutsche Bank), Juan José Aranguren, es un exCEO de la compañía, que sigue operando a favor de la misma, de maneras muy sospechosas. Recuerden la compra de gas natural a Shell vía Chile con un sobreprecio de 128%.

También sabemos que Mauricio Macri mantiene una estrecha relación con Joe Lewis, el empresario inglés que pugna judicialmente con el Estado argentino la clausura de los accesos a Lago Escondido, y denunciado por abastecer a las Islas Malvinas ilegalmente desde su aeropuerto privado. Lewis es un accionista privilegiado de empresas energéticas en las que participa el clan Macri, y con quien el  presidente pasó unos días, después de la visita de Obama a la Argentina. 

Recordemos el escándalo de aquella visita. El presidente fue recogido por un helicóptero del empresario, contraviniendo la ética pública. Días después se anunciaron los tarifazos que beneficiaron directamente al empresario, y meses más tarde, la condonación de sus deudas con el Estado en este rubro. Desde hace semanas, los ciudadanos del Bolsón realizan acaloradas protestas por la cesión de 850 hectáreas de tierras protegidas al dueño del Tottenham Totspur para realizar emprendimientos inmobiliarios.

Finalmente, las estrechas relaciones de Mauricio Macri con el empresario y actual presidente Donald Trump son de público conocimiento. Hace algunas semanas, dicha relación se ha cristalizado con una autorización gubernamental al magnate para expandir sus negocios inmobiliarios en el país. Lejos queda la química que se esforzaron en publicitar entre la pareja presidencial y los Obama. 

Los resultados de las actuales negociaciones con la administración Obama, la instalación de dos bases militares en el norte y sur del país, además de las prerrogativas en asuntos fronterizos que ponen en entredicho nuestra soberanía nacional, se implementarán durante la administración Trump. 

Las guerras globales por los recursos


¿Deberían estar preocupadas las mayorías populares con la estrecha relación personal e ideológica de Mauricio Macri con los reyes de Holanda? Sabemos que para las élites argentinas, el tropo "volver al mundo" siempre ha significado "volver nosotros", las minorías privilegiadas, al círculo de los poderosos, en detrimento de las grandes mayorías. 

¿Deberíamos mirar con desconfianza sus relaciones con personajes tan poco transparentes como Lewis y Trump? Entre ellos existen complicidades cuasi-mafiosas, códigos de lealtad entre delincuentes de guante blanco. 

¿Qué repercusiones tendrán las iniciativas del gobierno de Macri para el futuro del país y su inclusión en la economía global? ¿Vamos en camino de convertirnos, no sólo en exportadores de materia prima, sino también en reserva natural en un mundo que mata y muere por los recursos naturales escasos? ¿Quiénes serán los que decidan nuestra suerte, los ciudadanos o los propietarios privados que acumulan los bienes comunes y son capaces de cerrarlos a cal y canto del disfrute público?

¿Podemos establecer paralelismos, afinidades, huellas o conexiones entre la reciente derogación de la ley de tierras a través de un decreto (modus operandi privilegiado por el PRO) que regulaba la compra y venta de propiedades del territorio nacional por parte de extranjeros (sujetos individuales y corporativos)  y las estrechas relaciones internacionales que han cultivado los Macri con personajes tan cuestionables como Joe Lewis, los reyes de Holanda 
 o Donald Trump?

¿Tienen los nuevos acuerdos geopolíticos y militares con Estados Unidos alguna relación con las Guerras por los recursos: el agua, la tierra y el petróleo? ¿Tiene alguna relación con la nueva retórica "antiterrorista" que el gobierno intenta instalar en el país y su clara apuesta por remilitarizar el espacio público y reprimir la protesta social? ¿No deberíamos prestar más atención a lo que ocurre con los países que poseen recursos escasos en su territorio en nuestra época? ¿No deberíamos pensar en qué se han convertido Iraq, el Congo o Venezuela en esta lucha fratricida por apropiarse de los tesoros de un mundo que se achica y contamina?



Más allá de la resistencia ciudadana


¿Podrá la frivolidad evidente del público argentino (del sujeto "trepa" argentino típico) ser contenido por un sentido de responsabilidad ciudadana? La clase política nos está fallando. Nos fallan los gobernantes a la hora de proteger nuestros intereses populares, pero también la oposición, que resulta incapaz de asumir su rol histórico de re-empoderar a una ciudadanía co-optada por los mecanismos mediáticos de construcción ideológica que, junto a un partido judicial colaborador con el antiguo (aunque renovado) programa de las élites, impone castigos ejemplares y estrecha el terreno del debate ciudadano, reconfigurando el sentido común.

Frente a esto, ¿seremos capaces de crear nuevas formas de resistencia creativa que nos ayuden a reescribir un nuevo relato de emancipación e inclusión, que nos permita evitar el saqueo en marcha, y retomar un proyecto de crecimiento con justicia social?

2 comentarios:

Garmendia dijo...

Espero que algun dia te detengas en ese experimento que hasta hace poco era un faro para todos los pueblos del mundo: Venezuela.

Te paso una historia que es tan solo una muestra de todas las penurias que los sistemas economicos que vos propones ofrecen: http://www.nytimes.com/2016/12/25/world/americas/venezuela-hunger.html?ref=americas&_r=0

Juan Manuel Cincunegui dijo...

Cuando era chiquito me hablaban del cuco. Cuando me fui haciendo grande me di cuenta que el cuco no existe. Lo que necesitamos es justamente aquello a los que nos convocan a renunciar, el "pensamiento crítico". No sé exactamente qué tiene que ver Venezuela y su triste situación geopolítica con la discusión de esta entrada. Imagino que hablándome del cuco intenta que no interrogue los avatares de nuestro país en estos días. En fin, espero un poco más de usted, Gardmendia. La nota del NYT sobre Venezuela podría venir acompañada con un centenar de notas del mismo periódico hablando de los Estados Unidos como el país más rico y más desigual del planeta. Pero la discusión no es esa tampoco. Sino en pensar qué es lo que es más conveniente para nuestra situación, y no ir tirando propaganda en cada argumento que uno articulo. Gracias por su comentario.